La
comunicación, es un proceso que siempre ha estado inmerso en la sociedad, a
través de ella se expresa sentimientos, opiniones o cualquier tipo de
información que un individuo quiera emitir. Después de la supervivencia física,
la comunicación es la necesidad más básica para el crecimiento del hombre,
incluso desde tiempos prehistóricos la comunicación por medio de gestos,
gritos, golpes, sonidos, señales, entre otros, se hizo presente sin ningún
prototipo a seguir; es decir, fue un proceso de asimilación que fue sufriendo
cambios con el transcurrir del tiempo.
En la actualidad, existen diversos
expertos que han estudiado minuciosamente como se da este proceso, y cuáles son
los factores pertinentes que influyen en la misma. Para que una comunicación sea
efectiva, debe tomarse en cuenta varios aspectos psicológicos, lingüísticos,
neurolingüísticos y hasta fisiológicos para un buen resultado.
Cuando tenemos la oportunidad de
comunicarnos con alguien todo nuestro cuerpo habla por sí solo, los gestos
siempre se harán sentir, es importante considerar que el tono de voz que usamos
sea adecuado y a su vez expresar el mensaje con sentimiento, propiedad y
seguridad. Estos son factores que van mucho más allá de las palabras, asimismo
están presente en el interlocutor.
Un dicho muy popular dice: “Los ojos son las ventanas del alma”, y
es muy acertado en lo que se quiere hacer entender en este artículo, el Dr.
Lair Ribeiro en su libro “La comunicación Eficaz”, publicado en el año 2000,
habla de cómo nuestro campo visual determina limites en nuestro mensaje, y a
través del mismose puede sacar provecho para que nuestro receptor reciba la
información de una manera efectiva, e interpretar su mirada y así saber que
técnicas se deben emplear para la mejora de un dialogo, o exposición. Los
estudios que la neurolingüística ha realizado acerca del movimiento de los ojos
pueden ayudar, no solo a que nos comuniquemos mejor, sino también a desarrollar
la inteligencia.
Los ojos cuando se está hablando se suele
mover hacia distintas posiciones y cada uno de esos movimientos desencadena un
proceso diferente en nuestro cerebro; el mover los ojos hacia arriba, genera la
formación de imágenes, se trata del componente visual de nuestro pensamiento.
Cuando nuestros ojos se dirigen hacia arriba y a la derecha, creamos las
imágenes (es posible percibir que el interlocutor está mintiendo o está
inventando una historia). Cuando la mirada se dirige hacia arriba y a la
izquierda recordamos imágenes. Cuando
movemos los ojos en el plano horizontal, estamos abriendo nuestro canal
auditivo, y así sucesivamente cada dirección que tenga nuestra mirada tiene una
razón neurolingüística que influye en nuestra comunicación.
A su vez es considerable tomar en cuenta que
todos somos al mismo tiempo visuales, auditivos y cinestésicos, pero en lo
general en cada persona predomina uno de estos tres componentes. El buen
comunicador ha de hablar simultáneamente estos tres lenguajes para comunicarse
con distintas personas. Para ello el orador debe: gesticular, cambiar el tono
de voz, moverse de un lugar a otro, acercarse a la gente, todo ello para una
buena y perfecta comunicación con los tres tipos de persona.Según
investigaciones las palabras representan
un 7 % de la capacidad de influencia de las personas, el tono de voz y el
lenguaje corporal, es decir la postura de los interlocutores representan el 38%
y el 55% restante al tono de voz.
Por consiguiente es importante tomar en
cuenta que la primera impresión es lo que cuenta, si se muestra una persona
deshonesta irresponsable, y demás cuando este emita una información no habrá
una veracidad ni una aceptación por parte de receptor de lo que se dice; es
decir cuando la primera impresión es mala, habrá que hacer muchas cosas buenas
para cambiarla.
De cualquier manera, para que la
comunicación alcance una nivel alto, es necesario tomar en cuenta estos tips
que ayudaran tanto al crecimiento personal como a una comunicación efectiva; el valor de una comunicación no se basa solo
en las palabras que se generen sino primordialmente, en la manera de cómo se
lleve a cabo ese mensaje, partiendo de tomar en cuenta los lenguajes
mencionados anteriormente, los ojos como ventanas del alma y la presentación
humana, física y gestual.
En lo personal he puesto en práctica estas
técnicas y me han servido de mucho en el proceso de enseñanza y también en el
proceso de aprendizaje ya que se aprende a dialogar con nosotros mismos, es
decir poner en practica la inteligencia intrapersonal, que cabe acotar es muy
importante pero no suficiente para desarrollar una buena comunicación. Aunado a
esto también se pone en práctica lo que es la inteligencia interpersonal, la
cual concibe la capacidad de una perspectiva amplia a los distintos contextos
vitales.
Prof. Diana Salas

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